

EDUCACIÓN "Desnaturalizar la acción, produce resistencia"
Por
Marcelo Reynoso (Maestro, Músico y Pedagogo)
La acción pedagógica (acción institucionalizada) implica trabajo pedagógico como formación sostenida (duradera) que produce un habitus (duradero) arbitrado por la cultura, perpetuándose y siendo legitimado por la cultura arbitrio de la reproducción dominante. Considerando esta acción pedagógica como una imposición simbólica (duradera y profunda) en la cual reside la violencia, una violencia transformadora por imposición traducida en violencia simbólica. El ámbito social (político) contiene la cultura en su rol arbitrario - transformador , desconociendo (como eufemismo de negación, de acción intencional) las diferencias tácitas entre el habitus de entrada y la propuesta curricular (curriculum – cultura dominante) e impone el hábitus cultural al habitus natural, el sistema educativo es mediado por la cultura (dominante) que arbitra – transforma y reproduce. La cultura arbitraria al imponerse arbitrariamente cumple una doble arbitrariedad cultural.
La productividad del TP “se mide por el grado en que el hábitus que produce es “duradero”, o sea capaz de engendrar mas duraderamente las prácticas conformes a los principios de arbitrariedad inculcada”. La arbitrariedad cultural inculcada en un contexto social a partir de un TP que se instaura como legítimo a partir de su institucionalización (acción pedagógica), reproduce prácticas duraderas (con el fin de perpetuarlas) en función – funcionalidad de la cultura dominante.
La cultural propone, define y estructura al “hombre cultivado, plenamente realizado” reconocido y legitimado también por la clase dominada, perpetuando “lo inalcanzable” y el fracaso en pos de la diferencia de origen social (habitus natural).
“…el TP permita al grupo o a la clase que delega a la acción pedagógica su autoridad, producir y reproducir su integración intelectual y moral sin recurrir a la represión externa y en particular a la coerción física.
La arbitrariedad cultural transforma ,en ejercicio legal (legitimado) de la violencia tanto a los dominados como a los dominantes mediante disciplinas y censuras con respecto a su aspecto moral e intelectual, psíquico y físico mediante el “éxito” de la inculcación de la arbitrariedad “…la arbitrariedad de la inculcación y de la cultura inculcada”. La educación, (el sistema educativo continente de las AP por lo de los TP) en un marco social y político arbitrado por la cultura, es considerada como violencia simbólica.
La función capital ejercida por la escuela como institución en contexto de las sociedades industriales desarrolladas es la de la enseñanza tácita de normas sociales y económicas, justificadas, sostenidas por la “supuesta” preparación para la edad adulta “ El hecho que ciertas tradiciones y contenidos normativos sean calificados como - conocimiento escolar-, constituye una evidencia prima face de la legitimidad que se aprecia en ellos”. El estudio de estas tradiciones y contenidos normativos tiene que planearse a nivel de la ideología, con la finalidad de detectar (clarificar) el conocimiento “auténtico” de grupos, clases sociales en instituciones específicas en contexto histórico contemporáneo. El “conocimiento escolar” se constituye en opciones dirigidas por valores dentro de un sistema educativo con funciones manifiestas y latentes, por lo tanto no deben ser aceptados como datos sino que deben hacerse problemáticos.
En la escuela como institución (controladora social) se personifican las tradiciones colectivas y las intenciones humanas, producto de ideologías sociales y económicamente identificables, representados en el curriculum en donde la elección y el diseño se basan en presupuestos ideológicos que eliminan “socializan” los grupos sociales y étnicos indeseables como señala C. Peters “ reducir el desajuste entre los trabajadores y sus oficios”.
El aspecto latente, oculto del curriculum puede contribuir a la interpretación – la relación histórica entre lo que se enseña en la escuela y el contexto institucional, considerando a la escuela como institución mediadora (que se interpone) entre la familia y el mercado laboral; problematizar la relación entre ideología y el saber escolar y entre los significados y el control. “Como dijera Antonio Gramsci , el control del conocimiento que se reservan y producen ciertos sectores de una sociedad es un factor crítico para el dominio ideológico de un grupo de personas o de una clase sobre grupos o clases menos poderosas”.
M. W. Apple sugiere que los especialistas en educación tienen que ver a los profesores como profesionales en un contexto social y económico , que a su vez es el que produce a menudo problemas con los cuales se enfrentan y las limitaciones materiales con que se encuentran ; aislar una experiencia de la totalidad compleja de la cual es parte constitutiva limita el análisis.
La producción cultural, el concepto de cultura es un proceso material en el que confluyen valores, significados y prácticas que solo se pueden entender históricamente, un sistema de relación significante y organizado. Este proceso es mediado, en referencia a como se recepción (autonomía en la recepción)dentro de una clase o de un colectivo, es en esta mediación que se permite la modificación de la idea original (propuesta) y se generan pedagogía de la resistencia. Si esta mediación es retaceada, la autonomía se ve más parcializada, aproximando a la misma autonomía a un proceso de reproducción y no de producción, el colectivo (conjunto de agente sociales) tiene la capacidad de reflexionar como teóricos y accionar como activistas
Paul Willis define producción cultural (en un campo de lucha) como la utilidad colectiva y creativa de los discursos, significados, materiales , prácticas y procesos de grupo, para entender el posicionamiento y relacionarlo con las posibilidades materiales; propone la producción de contra hegemonía con características en referencia a la identidad y formación diversificada de clases, para la unificación (unidad contra hegemónica).
Coexisten distinciones entre producción cultural, reproducción cultural y reproducción social, y estas nos permiten percibir diferencias cualitativas reales. Al referirse a reproducción hace referencia a lo biológico y generacional, y en tanto a la reproducción social como la sucesión de las relaciones entre las clases sociales, en la medida en que esas relaciones son necesarias para la continuidad del modo de producción capitalista. Por lo tanto para construir una relación social reproducida que sea “dinámica y contestada”, se deben reconocer las lógicas independientes a la producción cultural. Para generar una noción acabada, adecuada de la dialéctica de reproducción debemos situarnos en el medio cultural, en sus prácticas y en las producciones materiales en contexto histórico , “la producción cultural, que es amplia en su alcance y extensión, permanece libre , e incluye muchos elementos que ni siquiera se imaginan en los sueños de la reproducción social. La reproducción social nos dirige solamente hacia los rasgos generales de la relación” sin selección o reflexión sobre el género. Los procesos ideológicos favorecen la producción de la reproducción cultural a partir de la producción cultural; la reproducción es fundamento de la producción, en consecuencia la producción cultural no parte de cero en cada “nueva” generación, se conforma a partir de recursos heredados de clase y de los discursos existentes, “no puede inventarse a sí misma por completo”. Esta subordinación de la reproducción se orienta (es orientada) a incrementar el “ajuste” desde el punto de vista de los subordinados.
d. En las ultimas décadas en América latina los años de escolaridad obligatoria han sido extendidos significativamente, en tanto que el siglo veinte está marcado también por la feminización de las matrículas educativas. Latinoamericana aceptó el argumento de la Ilustración entendiendo a la educación como “palanca” para le progreso y un bien en si mismo. La educación aparece como consumo y como una inversión con su correspondiente rentabilidad , con altas tasa de retorno que varían según los niveles educativos; mayor educación mejor sociedad (como pares lógicos), en composición individual – individualista plena, responsable y productiva (meritocracia, individualismo, igualdad por naturaleza, funcionalismo); sin embargo la relevancia, la equidad y la calidad de la educación siguen siendo cuestiones críticas. En el aspecto legislativo en referencia a la educación, se calca las Políticas educativas planeadas bajo un modelo neoliberal, generando escuela “de clase” y restringiendo el acceso (expulsando , condenando a la repitencia) ; efectuando acciones como la descentralización del manejo del plan/es educativo/s (no en referencia política) pero sí en coparticipación económica, en un contexto de centralización de mecanismos de control ideológico y político produciendo leyes individualistas, conservadoras, tendientes a homogenizar (¿iguales por naturaleza?), a integra (¿Quién integra?¿Quién tolera?) y controlar.
En el estado pos social (en el marco de las privatizaciones – perspectiva anti estatal- y comienzo estimado de globalización) las vinculaciones entre educación y trabajo se ven en detrimento con la caída de los mercados de trabajo y empleo, al tener en cuenta que la expansión de la educación en América Latina estuvo vinculada a la fase temprana de la industrialización en los 50’ y 60’ y muchas reformas del sistema educativo (en tanto extensión y diseño) fueron pensados para calificar mejor la mano de obra (ej.: 7º, 8º y 9º de la EGB). En la medida que la oferta educativa se ha incrementado mas rápidamente que las oportunidades laborales, “esto ha resultado en una verdadera inflación de credenciales en términos de la calificación de la mano de obra: el umbral educativo de las profesiones ha subido sistemáticamente en las últimas cuatro décadas a nivel mundial” cuestionando así la vinculación entre educación y productividad. “ La cuestión es saber se estas políticas generan verdaderas competencias en diversos mercados o constituyen una estrategia para reemplazar el monopolio que tenían las empresas del estado, en áreas específicas de la economía, con un monopolio similar pero esta vez a cargo de selectas empresas privadas”.